El 2025 fue un año profundamente especial para nosotros. Fue un período en el que nuestra música volvió a cruzar fronteras y nos permitió vivir experiencias que quedarán marcadas para siempre en la historia de la banda. Cada concierto fue una oportunidad para reencontrarnos con el público que ha acompañado el legado de Elkin Ramírez y para descubrir nuevos escenarios donde las canciones de Kraken siguen encontrando eco y emoción.

Uno de los momentos más significativos del año fue nuestra primera gira por España. Donde visitamos las ciudades de Madrid, Valencia, Zaragoza y Bilbao, llevando nuestro repertorio a escenarios que durante años soñamos visitar. La respuesta del público español fue simplemente increíble: ver a personas cantar nuestras canciones con tanta pasión, incluso a miles de kilómetros de Colombia, fue una experiencia muy emotiva. Esa conexión fue tan fuerte que más adelante recibimos una invitación oficial para regresar a Zaragoza y participar en las fiestas de Pilar el 5 de octubre, marcando un nuevo encuentro que reafirmó el vínculo que empezamos a construir con el público español.

Otro capítulo inolvidable del 2025 ocurrió en La Habana, donde fuimos invitados a la edición número 46 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Allí se presentó el documental El Titán: La vida de Elkin Ramírez, una obra que recorre la historia, la visión y el legado de Elkin. Para nosotros fue profundamente conmovedor ver esa historia proyectada ante un público internacional y sentir cómo la figura del Titán sigue inspirando a nuevas generaciones. Como parte de esta visita, ofrecimos un concierto el 5 de diciembre, una noche muy especial en la que la música y la memoria se unieron de una manera muy poderosa.

Durante ese mismo año también recorrimos diferentes ciudades y escenarios importantes de Colombia y Ecuador, en una serie de conciertos que reafirmaron la fuerza del público latinoamericano. En muchos de esos shows tuvimos además la alegría de compartir camino con nuestros hermanos de Akash, una banda con la que hemos construido una gran amistad dentro y fuera del escenario. Juntos vivimos noches llenas de energía, pasión y hermandad, demostrando que el rock colombiano sigue creciendo y conectando con públicos de distintos países. El 2025 fue, sin duda, un año que nos recordó que Kraken sigue vivo y resonando cada vez más lejos.